Acapulco, Guerrero.— La noche de tensión no impidió que cientos de asistentes al Acamoto 2026 regresaran este domingo 17 de mayo a las playas del puerto. En Revolcadero y otros puntos de la franja turística se observaron nuevos grupos de jóvenes y motociclistas, muchos de ellos provenientes de la Ciudad de México y el Estado de México, de acuerdo con reportes locales y videos difundidos en redes sociales.
El encuentro volvió a desarrollarse entre advertencias oficiales y concentración de visitantes. La alcaldesa Abelina López Rodríguez había señalado que el evento no contaba con autorización municipal ni con una solicitud formal de organizadores; aun así, los motociclistas arribaron a Acapulco mediante convocatorias digitales y reuniones dispersas en la zona turística.

Durante la noche del viernes y la madrugada del sábado, elementos de la Guardia Nacional, policías estatales y municipales intervinieron para retirar a participantes que cerraron tramos de la Costera Miguel Alemán, especialmente en La Condesa. En medio de empujones, lanzamiento de objetos y bloqueos parciales, los agentes usaron gas lacrimógeno para dispersar a la multitud.
El balance oficial se actualizó conforme avanzó el fin de semana. La Secretaría de Seguridad Pública Municipal informó que, del 14 de mayo a la madrugada de este domingo, fueron aseguradas 85 motocicletas, ocho asistentes quedaron detenidos y se levantaron 331 infracciones. Horas antes, las autoridades habían reportado 219 sanciones, 54 unidades aseguradas, tres personas con lesiones menores y ningún fallecimiento.
Pese al operativo, la actividad continuó en playas y vialidades. Autoridades de los tres niveles de gobierno mantienen filtros, recorridos y presencia en la Costera, Sinfonía del Mar, La Quebrada y accesos carreteros para evitar arrancones, acrobacias, invasión de la franja de arena y nuevos cierres de calles.
El Acamoto 2026 ocurre un año después de una edición marcada por accidentes, muertes y daños al orden público, antecedentes que endurecieron la postura del municipio. Sin embargo, la concentración exhibe otra vez el reto para Acapulco: equilibrar la llegada de visitantes con la seguridad de residentes, turistas y comercios.

