Redacción
La República Democrática del Congo abrirá tres centros de tratamiento en la provincia oriental de Ituri tras un nuevo brote de ébola, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) envía expertos y suministros para contener la propagación del virus.
El brote corresponde a una variante del ébola que, de acuerdo con autoridades sanitarias, no cuenta actualmente con terapias ni vacunas aprobadas, lo que incrementa la preocupación internacional por su control.
El ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, informó que los hospitales de la región ya operan bajo alta presión debido al número de pacientes, por lo que se trabaja en la instalación de centros especializados en tres puntos estratégicos de Ituri para ampliar la capacidad de atención.
La OMS declaró este domingo la emergencia de salud pública de importancia internacional, ante el riesgo de expansión del virus. Hasta el lunes, se reportaban más de 390 casos sospechosos y 105 muertes en el Congo, además de dos fallecimientos en la vecina Uganda, según el Clúster de Salud del país africano.
Aunque el epicentro del brote se localiza en Ituri, también se han registrado casos en Kinshasa, la capital, y en Goma, una de las principales ciudades del este del país.
La organización internacional advirtió que la propagación ocurre en zonas afectadas por conflictos armados, lo que complica las labores de respuesta y aumenta el riesgo para el personal médico y humanitario.
Organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) y el Comité Internacional de Rescate (IRC) confirmaron el despliegue de equipos de emergencia para apoyar las labores de contención y atención médica.
Las autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia reforzada ante el avance del brote y el riesgo de nuevos contagios en la región.