Una corte federal en Oakland, California, desestimó las reclamaciones presentadas por Elon Musk contra OpenAI y sus principales ejecutivos, luego de que un jurado concluyó que el empresario presentó su demanda fuera del plazo legal permitido.
El caso enfrentó a Musk, cofundador de OpenAI, con Sam Altman y Greg Brockman, a quienes acusó de abandonar la misión original de la organización: operar como una entidad sin fines de lucro dedicada a desarrollar inteligencia artificial en beneficio de la humanidad. Sin embargo, tras un juicio de tres semanas, el jurado de nueve integrantes deliberó menos de dos horas y determinó que las acusaciones llegaron tarde ante la corte.

Aunque el jurado tuvo un papel consultivo, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers aceptó el veredicto como decisión del tribunal y desechó las reclamaciones de Musk. El fundador de Tesla y xAI respondió en su plataforma X que apelará el fallo, al considerar que ni la jueza ni el jurado analizaron el fondo del caso, sino únicamente un asunto de calendario.
Musk sostuvo que Altman y Brockman se beneficiaron económicamente al transformar una organización caritativa en una empresa orientada a generar ganancias. Su demanda buscaba daños destinados al brazo benéfico de OpenAI, así como la salida de Altman de la junta directiva.
OpenAI, por su parte, argumentó que nunca existió una promesa de permanecer como organización sin fines de lucro de manera indefinida. La defensa sostuvo que Musk conocía esa posibilidad y que la demanda respondía a una rivalidad empresarial, especialmente después de que el magnate lanzó xAI en 2023 como competidora directa en el sector de inteligencia artificial.

El juicio también expuso el deterioro de la relación entre Musk y Altman. Ambos aspiraron en los primeros años a dirigir OpenAI, pero las diferencias crecieron cuando, según Altman, Musk buscó mayor control sobre la organización. El actual CEO de OpenAI declaró que la compañía nació precisamente para evitar que el desarrollo de inteligencia artificial general quedara bajo el mando de una sola persona.
Durante el proceso también se abordó la breve destitución de Altman en 2023, cuando la junta lo removió como director ejecutivo antes de restituirlo días después. Algunos testigos señalaron entonces preocupaciones sobre su transparencia.
Con este fallo, OpenAI obtiene una victoria legal frente a Musk; sin embargo, el conflicto parece lejos de terminar. La defensa del empresario anticipó que continuará la batalla, mientras la compañía mantiene su ruta de expansión en un mercado que la coloca entre las firmas tecnológicas más valiosas del mundo.