Tras la solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha, la presidenta Claudia Sheinbauminstruyó al Gabinete de Seguridad a trasladarse a Sinaloa para reunirse con la gobernadora interina Yeraldine Bonilla y ratificar los acuerdos de colaboración que garanticen la seguridad en esa entidad.
En cuanto al proceso de extradición impulsado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rocha y otros nueve funcionarios, Sheinbaum explicó que solicitó a la Cancillería pedirle a la Fiscalía General de la República (FGR) analizar si hay pruebas suficientes para considerar procedente la petición. La solicitud llegó desde una corte del distrito sur de Nueva York como una detención urgente con fines de extradición, figura distinta a una extradición formal.
“Nunca en la historia habían pedido con urgencia una orden de aprehensión contra un gobernador. Me corresponde la defensa de la soberanía y, en segundo lugar, la justicia.”
— Claudia Sheinbaum, presidenta de México
El gobierno mexicano señaló que la urgencia no está acreditada: la FGR requirió más elementos de prueba antes de turnar el expediente a un juez de control. Una vez recibidas esas pruebas, el juez contará con 60 días para determinar si la solicitud es procedente.
Sheinbaum también respondió a las críticas por su visita a Palenque, calificando de misoginia las versiones de que fue a recibir instrucciones de su antecesor. Defendió su autonomía como jefa del Ejecutivo y recordó que su administración ha extraditado a 94 líderes criminales a Estados Unidos, reducido los homicidios en un 44% y sacado de la pobreza a 13.5 millones de personas.
94
líderes criminales extraditados a EU
-44%
reducción en homicidios
60 días
plazo para que el juez resuelva